miércoles, 15 de octubre de 2008

CONVIVENCIA DE LOS JOVENES DE ACCIÓN CATÓLICA VALENCIA

INFORMACIÓN

Hola hermanos, les escribo en esta oportunidad para informales que el próximo Sábado 18 de Octubre del 2008, se estará realizando la acostumbrada convivencia de los jóvenes de Acción Católica de Valencia;

Lugar: Montalban-Edo. Carabobo
Salida de la Parroquia: 6:30 am
Regreso a la Parroquia: 4 pm




Templo Católico de Montalban

martes, 7 de octubre de 2008

jueves, 2 de octubre de 2008

Video Pro-Vida

VIDEO (RESUMEN)DURA REALIDAD POR EDUARDO VERÁSTEGUI

O accede al website: DURA REALIDAD VIDEO (COMPLETO)POR EDUARDO VERÁSTEGUI

VIDEO ¡A TI JOVEN!

Hola, hermano ¿que tal?, aqui te dejo este video, cortesia de: http://www.gloria.tv/; este trata de difundir lo que realmente vales tu, como joven, creación de Dios; y demuestra además que la verdadera felicidad no esta en lo que el mundo ofrece y lo que ¡tu! crees ser bueno y no va en contra de nada y nadie, sumergido en un relativismo, engañandote a ti mismo, llevando una doble moralidad y haciendo una fe a tu medida, sin compromisos para con alguien o para con el mismo Dios. ¡Que lo aproveches!, Dios te bendiga

martes, 30 de septiembre de 2008

Santa Teresa del Niño Jesús y Santa Faz


1 de Octubre

La fuerza imprescindible y suficiente de la oración

Comenzamos el mes de octubre conmemorando a santa Teresa de Lisieux, Carmelita Descalza, conocida también por santa Teresita del Niño Jesús. Se trata de una religiosa que dedicó su vida a la oración contemplativa, que nos puede enseñar la primacía de la intimidad con Dios para que tenga sentido cualquiera de nuestros quehaceres.
Como es sabido, el Santo Padre Juan Pablo II, proclamó a esta santa Doctora de Iglesia.Esta religiosa, que, fiel a su regla, no abandonó su convento en Francia, es, sin embargo, la patrona de las misiones. Podría pensarse que muchos otros santos –los hay con la vida cargada de movimiento apostólico, visible y conocido– serían más apropiados que la santa de Lisieux para ser presentados como ejemplo de espíritu misionero, y como intercerores ante Dios para esta importante tarea.
De hecho, el afán por llevar a los hombres al calor de la fe y a la riqueza incomparable de la posesión de Dios, posiblemente queda más claro en algunos santos llenos de actividad exterior. Pero la Iglesia ha querido reconocer ante el mundo, pensando en Teresa de Lisieux como patrona del movimiento misionero, que el secreto y fundamento de toda eficacia apostólica es, ante todo, la oración. Teresa de Lisieux, sin salir de su convento, consagró su vida a rezar y sacrificarse por las misiones. En su coloquio con Dios vibraba impaciente por tantos lugares donde debía aún implantarse la fe, ofreciendo al Señor el “precio” de sus sacrificios y súplicas por gentes lejanas, desconocidas muchas veces.
Otras, encomendaba expresamente a Dios la tarea evangelizadora de algún misionero que conocía. Siguiendo al pie de la letra la advertencia del Señor a sus Apóstoles –sin Mí no podéis hacer nada–, intercedía por los que lejos se fatigaban por Cristo y por la felicidad de otros al abrazar la fe. En su oración y sacrificio encontraba la fuerza para la fatiga de aquellos que, muy lejos casi siempre de Francia, hablaban de Dios y de su salvación a la gente. También en la oración conseguía luz para las inteligencias de cuantos oían por primera vez hablar de Cristo.Primero, oración; después, expiación; en tercer lugar, muy en “tercer lugar”, acción.
Así se expresaba san Josemaría en Camino, y así son las cosas en la vida de todos los que desean ser verdaderos apóstoles de Nuestro Señor. Preguntémonos cuánto rezamos para que mejoren esas personas –perfectamente conocidas, tal vez– que deben enmendarse, que provocan nuestra crítica, aunque sólo sea interior… ¿Cómo nos unimos a la oración del Santo Padre por las necesidades de la Iglesia y del mundo? ¿Ofrecemos sacrificios por los demás?Los que siguen a Cristo, por el mundo o, como esta santa, apartados de los afanes mundanos, son impulsados en todo caso por el propio Cristo a difundir su enseñanza. El Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar su cabeza, nos advierte el Señor; y esa es también la suerte del discípulo que le acompaña, apartado del mundo o metido de lleno en los afanes terrenos.
No es el discípulo más que su maestro, ni el siervo más que su señor, aclararía Jesús en otro momento. Una existencia incómoda y un trabajo intenso están garantizados para el discípulo de Cristo. Comparte así con Él su misma calidad de vida. Pero, precisamente por esto, ya que viven siempre juntos, quien sigue al Señor para el apostolado cuenta donde quiera que se encuentre con su compañía: el discípulo tampoco tiene dónde reclinar su cabeza, pero jamás se siente solo. Tiene consigo, por el contrario, el inapreciable tesoro de su Dios junto a sí.
Nos conviene –y es, por otra parte, manifestación de realismo– considerar de modo habitual la seguridad que, como cristianos, debemos sentir con el mismo Dios, que no nos abandona un solo instante. Es bueno librarse de la pesadumbre imaginaria por una vida insoportable marcada con la cruz. No, ciertamente, eliminando de nuestra vida lo que cuesta, ni fomentando compensaciones humanas que contrarresten la dureza realista de caminar con Cristo. Se tratará, más bien, de perderle el miedo al dolor. Perderle el miedo al dolor, por la oración: contemplando al Señor con nosotros, de nuestra parte, queriéndonos. Y queriéndonos, no de cualquier modo, porque quiere y puede hacernos verdaderamente felices.
Sólo la oración que contempla es capaz de descubrir, en el misterio de Dios, su poder y su bondad para hacernos felices, aunque no tengamos dónde reclinar la cabeza. La dureza del seguimiento del Señor nunca será desproporcionada, con su ayuda que nuna falta; pues todo lo puedo en Aquel que me conforta, podremos afirmar con san Pablo en todo momento.¡Que el ejemplo y la intercesión de santa Teresita nos animen! Pidámosle amar de corazón a Dios y a muchas almas, y ser felices contemplando la grandeza de una vida así. Que será quizá, sin embargo, sencilla, como la de Nuestra Madre, Santa María.

jueves, 25 de septiembre de 2008



Autor: SS Benedicto XVI Fuente: Catholic.net


Eucaristía, Pan partido para tu salvación

Cada vez que se acerquen al altar para la celebración eucarística, su alma debe abrirse al perdón y a la reconciliación fraterna.

¡Queridos hermanos y hermanas! Que grande debe ser nuestra alegría sabiendo que en el altar,(...) cada día se ofrecerá el sacrificio de Cristo; sobre este altar Él seguirá inmolándose, en el sacramento de la Eucaristía, para nuestra salvación y la del mundo entero. En el Misterio eucarístico, que se renueva en cada altar, Jesús se hace realmente presente. La suya es una presencia dinámica, que nos aferra para hacernos suyos, para asimilarnos a él; nos atrae con la fuerza de su amor haciéndonos salir de nosotros mismos para unirnos a Él, haciendo de nosotros una sola cosa con Él. La presencia real de Cristo hace de cada uno de nosotros su "casa", y todos juntos formamos su Iglesia, el edificio espiritual del que habla también san Pedro. "Acercándoos a él, piedra viva, desechada por los hombres, pero elegida, preciosa ante Dios -escribe el apóstol-, también vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por medio de Jesucristo" (1 Pe 2, 4-5). Casi desarrollando esta bella metáfora, san Agustín observa que mediante la fe los hombres son como maderos y piedras cogidos de los bosques y de los montes para la construcción; mediante el bautismo, la catequesis y la predicación se van desbastando, escuadrando y puliendo; pero se convierten en casa del Señor sólo cuando se acompañan por la caridad. Cuando los creyentes se ponen en contacto en un orden determinado, se yuxtaponen y cohesionan mutua y estrechamente, cuando todos están unidos con la caridad se convierten verdaderamente en casa de Dios que no teme derrumbarse (cfr Serm., 336). Es por tanto el amor de Cristo, la caridad que "no tendrá fin" (1 Cor 13,8), la energía espiritual que une a cuantos participan del mismo sacrificio y se nutren del único Pan partido para la salvación del mundo. De hecho ¿es posible estar en comunión con el Señor si no estamos en comunión entre nosotros? ¿Cómo podemos presentarnos ante el altar de Dios divididos, lejanos unos de otros? Este altar, sobre el cual dentro de poco se renueva el sacrificio del Señor, sea para vosotros, queridos hermanos y hermanas, una constante invitación al amor; a él os debéis acercar siempre con el corazón dispuesto a acoger el amor de Cristo y a difundirlo, a recibir y a conceder el perdón. (...) Cada vez que os acerquéis al altar para la celebración eucarística, vuestra alma debe abrirse al perdón y a la reconciliación fraterna, dispuestos a aceptar las excusas de cuantos os hayan herido y dispuestos, por vuestra parte, a perdonar. En la liturgia romana el sacerdote, tras presentar la ofrenda del pan y del vino, inclinado hacia el altar, reza en sumisamente: "Humildes y arrepentidos acógenos, Señor: acepta nuestro sacrificio que hoy te presentamos". Se prepara así a entrar, con toda la asamblea de los fieles, en el corazón del misterio eucarístico, en el corazón de esa liturgia celeste a la que se refiere la segunda lectura, tomada del Apocalipsis. San Juan presenta a un ángel que ofrece "muchos perfumes para que, con las oraciones de los santos, los ofreciera sobre el altar de oro colocado delante del trono" (cfr Ap 8, 3). El altar del sacrificio se convierte, de cierta forma, en punto de encuentro entre el Cielo y la tierra; el centro, podríamos decir, de la única Iglesia que es celeste y al mismo tiempo peregrina en la tierra, donde, entre las persecuciones del mundo y las consolaciones de Dios, los discípulos del Señor anuncian su pasión y muerte hasta que vuelva en la gloria (cfr Lumen gentium, 8). Es más, cada celebración eucarística anticipa el triunfo de Cristo sobre el pecado y sobre el mundo, y muestra en el misterio el fulgor de la Iglesia, "esposa inmaculada del Cordero sin mancha, Esposa que Cristo a amado y por la que se ha entregado, a fin de hacerla santa" (ibid., 6). Es necesario que toda la comunidad crezca en la caridad y en la dedicación apostólica y misionera. Concretamente se trata de dar testimonio con la vida de vuestra fe en Cristo y la confianza total que ponéis en él. Se trata también de cultivar la comunión eclesial que es ante todo un don, fruto del amor libre y gratuito de Dios, y que por tanto es divinamente eficaz, y está siempre presente y operante en la historia, más allá de cualquier apariencia contraria. La comunión eclesial es también una tarea confiada a la responsabilidad de cada uno. Que el Señor os conceda una comunión cada vez más convencida y operante, en la colaboración y en la corresponsabilidad en todos los niveles: entre presbíteros, consagrados y laicos, entre las distintas comunidades cristianas de vuestro territorio, entre las distintas agrupaciones de laicos. (...)


Homilía del Papa en la dedicación del altar de la catedral de Albano, el lunes 22 de septiembre de 2008.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Mensaje de despedida del P. Roberto Visier


Hermanos aqui les dejo el mensaje en audio de despedida del padre Roberto Visier, primer Vicario Parroquial de nuestra amada Parroquia " La Sagrada Familia", el cual lo ha realizado con todo el cariño y amor de pastor y amigo: ¡que lo disfruten y a orar muchisimo por él, para que el Señor Jesús le siga asistiendo con Su Espíritu Santo para ser Gloria de Dios donde esté o empiece sus nuevas labores pastorales.

P. Roberto, que la Santisima Trinidad le siga bendiciendo grandemente; un amigo y hermano, Leopoldo



jueves, 21 de agosto de 2008

Habla el Papa a los Jóvenes






Fuente: http://www.revistaecclesia.com/ Autor: S.S. Benedicto XVI






Santo Padre, me llamo Michael Horrer y soy seminarista. Con ocasión de la XXIII Jornada mundial de la juventud, celebrada en Sydney, Australia, en la que participé juntamente con otros jóvenes de nuestra diócesis, usted reafirmó continuamente a los cuatrocientos mil jóvenes presentes la importancia de la obra del Espíritu Santo en nosotros, los jóvenes, y en la Iglesia.

El tema de la Jornada era: "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos" (Hch 1, 8). Hemos regresado fortalecidos por el Espíritu Santo y por sus palabras. Le pregunto: ¿Cómo podemos vivir concretamente en nuestra vida diaria los dones del Espíritu Santo y testimoniarlos a los demás, de modo que también nuestros parientes, amigos y conocidos experimenten la fuerza del Espíritu Santo y así podamos cumplir nuestra misión de testigos de Cristo? ¿Qué nos aconseja para lograr que nuestra diócesis siga siendo joven a pesar del envejecimiento del clero, y para que permanezca abierta a la acción del Espíritu de Dios, que guía a la Iglesia?

--Benedicto XVI: Gracias por su pregunta. Me alegra ver un seminarista, un candidato al sacerdocio de esta diócesis, en cuyo rostro puedo descubrir, en cierto sentido, el rostro joven de la diócesis. Asimismo, me alegra saber que usted, juntamente con otros, estuvo en Sydney, donde en una gran fiesta de la fe experimentamos juntos precisamente la juventud de la Iglesia. También para los australianos fue una gran experiencia. Al inicio miraban esta Jornada mundial de la juventud con gran escepticismo, porque como es obvio implicaría muchas dificultades para su vida diaria, muchas molestias, como por ejemplo para el tráfico, etc. Pero al final, como hemos visto también en los medios de comunicación social, cuyos prejuicios fueron desapareciendo poco a poco, todos se sintieron implicados en ese clima de alegría y de fe.

Vieron que los jóvenes vienen y no crean problemas de seguridad ni de ningún otro tipo, sino que saben estar juntos con alegría. También vieron que hoy la fe es una fuerza presente; que es una fuerza capaz de dar la orientación correcta a las personas. Por eso, fue un tiempo en que sentimos realmente el soplo del Espíritu Santo, que barre los prejuicios, que hace entender a los hombres que aquí encontramos lo que nos interesa realmente, que esta es la dirección que debemos tomar, que así se puede vivir, que así nos abrimos al futuro. Usted ha dicho, con razón, que fue un tiempo fuerte, del que hemos traído a casa una llamita. Ahora bien, en la vida diaria es mucho más difícil percibir concretamente la acción del Espíritu Santo o incluso ser personalmente un medio para que él pueda estar presente, para que se realice aquel soplo que barre los prejuicios del tiempo, que en medio de la oscuridad crea la luz y nos hace sentir que la fe no sólo tiene un futuro, sino que es el futuro. ¿Cómo podemos realizar eso? Ciertamente, nosotros solos no somos capaces. Al final, es el Señor quien nos ayuda, pero nosotros debemos ser instrumentos disponibles.

Yo diría simplemente: nadie puede dar lo que no posee él mismo, es decir, no podemos transmitir el Espíritu Santo de modo eficaz, hacerlo perceptible, si nosotros mismos no estamos cerca de él. Precisamente por eso creo que lo más importante es que nosotros mismos permanezcamos, por decirlo así, en el radio del soplo del Espíritu Santo, en contacto con él. Sólo si somos tocados continuamente en nuestro interior por el Espíritu Santo, sólo si él está presente en nosotros, podemos también nosotros transmitirlo a los demás. Entonces él nos da ideas creativas, sugiriéndonos cómo actuar. Nos da ideas que no se pueden programar, sino que surgen en la situación misma, porque allí está actuando el Espíritu Santo. Así pues, el primer punto es: nosotros mismos debemos permanecer en el radio del soplo del Espíritu Santo. El Evangelio de san Juan nos cuenta que, después de la Resurrección, el Señor se aparece a los discípulos, sopla sobre ellos y les dice: "Recibid el Espíritu Santo" (Jn 20, 22). Se trata de un texto paralelo al del Génesis, donde Dios sopla sobre el polvo de la tierra y este cobra vida, convirtiéndose en hombre.

Ahora bien, el hombre, interiormente oscurecido y medio muerto, recibe de nuevo el soplo de Cristo, y este soplo de Dios que le da una nueva dimensión de vida, le da la vida con el Espíritu Santo. Así pues, podemos decir que el Espíritu Santo es el soplo de Jesucristo, y nosotros, en cierto sentido, debemos pedir a Cristo que sople siempre sobre nosotros a fin de que ese soplo sea vivo y fuerte en nosotros, y actúe en el mundo. Eso significa, por tanto, que debemos mantenernos cerca de Cristo. Lo hacemos meditando en su Palabra. Sabemos que el autor principal de la Sagrada Escritura es el Espíritu Santo.

Cuando a través de ella hablamos con Dios, cuando en ella no buscamos sólo el pasado sino verdaderamente al Señor presente que nos habla, entonces es como si nos encontráramos -como dije también en Australia- paseando en el jardín del Espíritu Santo: nosotros hablamos con él y él habla con nosotros. Aprender a ser de casa en este ámbito, en el ámbito de la palabra de Dios, es muy importante, pues en cierto sentido nos introduce en el soplo de Dios. Luego, naturalmente, este escuchar, este caminar en el ámbito de la Palabra, debe convertirse en una respuesta, una respuesta en la oración, en el contacto con Cristo. Y, como es obvio, ante todo en el santo sacramento de la Eucaristía, en el que él sale a nuestro encuentro y entra en nosotros, casi se funde con nosotros. Pero también en el sacramento de la Penitencia, que siempre nos purifica, nos lava y elimina las oscuridades que la vida diaria pone en nosotros. En pocas palabras, una vida con Cristo en el Espíritu Santo, en la palabra de Dios y en la comunión de la Iglesia, en su comunidad viva. San Agustín dijo: "Si quieres el Espíritu de Dios, debes estar en el Cuerpo de Cristo". El Cuerpo místico de Cristo es el ámbito de su Espíritu.

Todo esto debería marcar el desarrollo de nuestra jornada, de modo que sea una jornada estructurada, un día en el que Dios siempre tenga acceso a nosotros, en que estemos continuamente en contacto con Cristo, en que precisamente por eso recibamos continuamente el soplo del Espíritu Santo. Si hacemos esto, si no somos demasiado perezosos, indisciplinados o indolentes, entonces nos sucederá algo, entonces nuestra jornada tomará una forma, entonces nuestra vida misma tomará una forma en ella y esta luz emanará de nosotros sin que tengamos que ponernos a pensar demasiado, sin que tengamos que adoptar un modo de actuar -por decirlo así- "propagandístico", pues vendrá por sí mismo, dado que refleja nuestro espíritu. A esa dimensión yo añadiría una segunda, lógicamente relacionada con la primera: si vivimos con Cristo, también las cosas humanas nos saldrán bien. En efecto, la fe no implica sólo un aspecto sobrenatural; además, reconstruye al hombre, devolviéndolo a su humanidad, como lo muestra el paralelo entre el Génesis y el capítulo 20 del Evangelio de san Juan. La fe se basa precisamente en la virtudes naturales: la honradez, la alegría, la disponibilidad a escuchar al prójimo, la capacidad de perdonar, la generosidad, la bondad, la cordialidad entre las personas.

Estas virtudes humanas indican que la fe está realmente presente, que verdaderamente estamos con Cristo. Y creo que, también por lo que se refiere a nosotros mismos, deberíamos poner mucha atención en esto: hacer que madure en nosotros la auténtica humanidad, porque la fe implica la plena realización del ser humano, de la humanidad. Deberíamos poner mucha atención en realizar bien y de modo correcto nuestros deberes humanos: en la profesión, en el respeto al prójimo, preocupándonos de los demás, que es el mejor modo de preocuparnos de nosotros mismos, pues pensar en el prójimo es el mejor modo de pensar en nosotros mismos. De aquí nacen luego las iniciativas que no se pueden programar: las comunidades de oración, las comunidades que leen juntas la Biblia o también la ayuda efectiva a los necesitados, a los que atraviesan dificultades, a los marginados, a los enfermos, a los discapacitados, y muchas otras más... Así se nos abren los ojos para ver nuestras capacidades personales, para poner en marcha otras iniciativas y saber infundir en los demás la valentía de hacer lo mismo.

Precisamente estas obras humanas nos fortalecen, poniéndonos nuevamente, de algún modo, en contacto con el Espíritu de Dios. El gran maestre de los Caballeros de la Orden de Malta en Roma me contó que en Navidad fue, con algunos jóvenes, a la estación para llevar algo de Navidad a las personas abandonadas. Cuando se retiraba, escuchó que uno de los jóvenes le decía a otro: "Esto es más fuerte que la discoteca. Esto es realmente hermoso, pues puedo hacer algo por los demás". Estas son las iniciativas que el Espíritu Santo suscita en nosotros. Sin muchas palabras, nos hacen sentir la fuerza del Espíritu. Así prestamos atención a Cristo. Tal vez he dicho pocas cosas concretas, pero creo que lo más importante es que, ante todo, nuestra vida esté orientada hacia el Espíritu Santo, para que vivamos en el ámbito del Espíritu, en el Cuerpo de Cristo, y que luego, a partir de esto, experimentemos la humanización, cultivemos las sencillas virtudes humanas y así aprendamos a ser buenos en el sentido más amplio de la palabra. De este modo se adquiere sensibilidad para las iniciativas de bien que luego naturalmente desarrollan una fuerza misionera y, en cierto sentido, preparan el momento en que resulta sensato y comprensible hablar de Cristo y de nuestra fe.

viernes, 8 de agosto de 2008


Mundo
Prensa china difunde saludos del Papa por olimpiadas


ROMA, 05 Ago. 08 / 03:11 pm (ACI).- La prensa china destacó los augurios del Papa Benedicto XVI para que las próximas olimpiadas tengan éxito, expresados tras el rezo del Ángelus en la región italiana de Bressanone.

"Durante una oración en Italia, el Papa recordó la importancia de este evento. Hizo sus mejores augurios a los organizadores de los juegos y a los atletas", escribió el cotidiano de Pekín Xinjing Bao bajo el título "El Papa de Roma augura éxito a las Olimpíadas".

Según informó la agencia ANSA, la prensa también destacó que el Pontífice recibió en el Vaticano a la Orquesta filarmónica de Pekín, que ejecutó un concierto.

CORTESIA: ACIPRENSA

viernes, 4 de julio de 2008

Iglesia "Católica" Reformada, ¡¡¡No es Católica!!!



Obispos a venezolanos: Grupo "reformista" no es católico



Mons. Ubaldo Santana, Arzobispo de Maracaibo y Presidente del Episcopado venezolanoCARACAS, 03 Jul. 08 / 04:19 pm (ACI).- El Arzobispo de Maracaibo y Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, Mons. Ubaldo Santana hizo un llamado a los feligreses a "no dejarse engañar" por la autodenominada "Iglesia Católica Reformada" que no es católica y pretende "usurpar funciones, sacramentos, organización y la indumentaria correspondiente" a la única Iglesia Católica.

En un comunicado, Mons. Santana advirtió que los promotores de este grupo buscan "confundir de manera directa a los creyentes católicos, ultrajando el pensamiento de fe y dividiendo a los miembros de la religión católica en todo el país".

Asimismo, señaló que "pretenden imponer obispos y sacerdotes en todo el territorio nacional, sin el expreso mandato del Santo Padre".

Por su parte, la Diócesis de Cabimas publicó un comunicado en el que precisa que el futuro obispo del grupo y ex sacerdote católico Jon Jen Siu García, incurrió en herejía y cisma, faltas ''gravísimas'' sancionadas por el Código de Derecho Canónico por adherirse a un movimiento que atenta contra la comunión en la Iglesia Católica.

Mons. William Delgado, Obispo de Cabimas, precisó que es su obligación defender la unidad de la Iglesia universal, promover la disciplina, exigir el cumplimiento de las leyes eclesiásticas y evitar los abusos de la palabra en el ministerio, la celebración de los sacramentos, el culto a Dios y los santos para evitar confusiones entre los fieles.


Cortesia de: Aciprensa.com

Padres de Santa Teresa de Jesús rumbo a la Beatificación

Louis y Celie Martin (Padres de Santa Teresa del Niño Jesús)



Ver Noticia: Hacia la Beatificación

Cortesia de: Aciprensa.com

jueves, 5 de junio de 2008

Dr. Fernando Casanova: de Pastor Evangelico a Católico Ferviente. 1era. Parte

Queridos Hermanos en Cristo Jesús a través de una serie de video de este hermano, llamado Fernando Casanova, PhD; quiero ayudar a todos lo hermanos que tienen dudas de nuestra fe, no viven y juzgan negativamente la fe de los Cristianos Católicos, por estar en las sombras de la ignorancia, que es enemiga número uno para nuestra fe, sin saber realmente el tesoro que hay en Nuestra Santa Madre Iglesia, la Única Iglesia, fundada por Jesucristo.

Invito también a otros hermanos (separados-protestantes) a que vea este video y Dios mediante le dé la luz para seguir el camino con verdadero discernimiento y sinceridad, dejandose guiar en el espíritu por la Fuerza y Sabiduria que viene de lo Alto. Dios les bendiga


miércoles, 4 de junio de 2008

FOTOS DE PROCESION DEL CORPUS CHRISTI





Hola hermanos en Cristo Jesús, aqui le expongo una serie de fotos, espero les guste y conozcan, busquen y encuentren el Amor de Cristo en la Eucarístia; modelo de humildad de Aquel que se dejó inmolar en expiación de nuestros pecados; además pueden ver conjuntamente con la Procesión del Corpus, la Cruz de San Clemente y la Antorcha de la Paz, que andan haciendo un peregrinaje por todas las Diocésis y Arquidiocésis donde se exista la Acción Católica, esto por motivo de celebrarse el V Encuentro de los Jóvenes de Acción Católica de Venezuela, en Tachira.

Bendito y Alabado sea el Santisimo Sacramento del Altar; sea Bendito y Alabado por siempre.




jueves, 29 de mayo de 2008

VIDEO I.- MARCHA DE LA FE

video

HOLA TE TRAIGO ESTE VIDEO PARA QUE ADMIRES LA GRANDEZA DE NUESTRA FE EN CRISTO SEÑOR Y REY DE NUESTRAS VIDA, QUE PRODUCE EN AQUELLOS QUE VERDADERAMENTE QUIEREN VIVIRLA, PAZ, GOZO EN EL ESPIRITU Y FELICIDAD. DIOS TE BENDIGA

miércoles, 14 de mayo de 2008

La Marcha de la Fe en imagenes

MARCHA DE LA FE 2008..
Aqui te dejo una serie de fotos de la Marha de la fe, evento realizado el día Domingo 04/05/08; el mismo contó con la participación de fieles Cristianos Católicos de diversas parroquias, comunidades, grupos y movimientos de apostolado de la zona Sur de Valencia; despues de una larga marcha, todos los asistentes se concentraron en la Plaza de los Caobos, y luego, desde allí se convocó para seguir la marcha hasta su destino, el cual era la Parroquia "San Juan María Vianney", en donde después de haber llegado, se dio la bienvenida a todos los asistentes y un compartir de música lo cual generó un clima muy alegre y armónico; luego, se prosiguió con la Santa Misa, la cual fue presidida por el Pbro. Orlando Granmko, sdb.




Autor: TSU. Leopoldo Navarro