miércoles, 7 de octubre de 2009

MARIA EN LAS BODAS DE CANÁ. Autor: Juan Pablo II

Audiencia GeneralS.S. Juan Pablo II26 de febrero de 1997


1. En el episodio de las bodas de Caná, san Juan presenta la primera intervención de María en la vida pública de Jesús y pone de relieve su cooperación en la misión de su Hijo.
Ya desde el inicio del relato, el evangelista anota que "estaba allí la madre de Jesús" (Jn 2, 1) y, como para sugerir que esa presencia estaba en el origen de la invitación dirigida por los esposos al mismo Jesús y a sus discípulos (cf. Redemptoris Mater, 21), añade: "Fue invitado a la boda también Jesús con sus discípulos" (Jn 2, 2). Con esas palabras, san Juan parece indicar que en Caná, como en el acontecimiento fundamental de la Encarnación, María es quien introduce al Salvador.


El significado y el papel que asume la presencia de la Virgen se manifiesta cuando llega a faltar el vino. Ella, como experta y solícita ama de casa, inmediatamente se da cuenta e interviene para que no decaiga la alegría de todos y, en primer lugar, para ayudar a los esposos en su dificultad.
Dirigiéndose a Jesús con las palabras: "No tienen vino" (Jn 2, 3), María le expresa su preocupación por esa situación, esperando una intervención que la resuelva. Más precisamente, según algunos exégetas, la Madre espera un signo extraordinario, dado que Jesús no disponía de vino.


2. La opción de María, que habría podido tal vez conseguir en otra parte el vino necesario, manifiesta la valentía de su fe porque, hasta ese momento, Jesús no había realizado ningún milagro, ni en Nazaret ni en la vida pública.
En Caná, la Virgen muestra una vez más su total disponibilidad a Dios. Ella que, en la Anunciación, creyendo en Jesús antes de verlo, había contribuido al prodigio de la concepción virginal, aquí, confiando en el poder de Jesús aún sin revelar, provoca su "primer signo", la prodigiosa transformación del agua en vino.
De ese modo, María procede en la fe a los discípulos que, cómo refiere San Juan, creerán después del milagro: Jesús " manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos" (Jn 2, 11). Más aún, al obtener el signo prodigioso, María brinda un apoyo a su fe.


3. La respuesta de Jesús a las palabras de María: "Mujer, ¿qué nos va a mí y a ti? Todavía no ha llegado mi hora" (Jn 2, 4), expresa un rechazo aparente, como para probar la fe de su madre.
Según una interpretación, Jesús, desde el inicio de su misión, parece poner en tela de juicio su relación natural de hijo, ante la intervención de su madre. En efecto, en la lengua hablada del ambiente, esa frase da a entender una distancia entre las personas, excluyendo la comunión de vida. Esta lejanía no elimina el respeto y la estima; el término "mujer", con el que Jesús se dirige a su madre, se usa en una acepción que reaparecerá en los diálogos con la cananea (cf. Mt 15, 28), la samaritana (cf. Jn 4, 21), la adúltera (cf. Jn 8, 10) y María Magdalena (cf. Jn 20, 13), en contextos que manifiestan una relación positiva de Jesús con sus interlocutoras.
Con la expresión: "Mujer, ¿qué nos va a mi y a ti?", Jesús desea poner la cooperación de María en el plano de la salvación que, comprometiendo su fe y su esperanza, exige la superación de su papel natural de madre.

4. Mucho más fuerte es la motivación formulada por Jesús: "Todavía no ha llegado mi hora" (Jn. 2, 4).
Algunos estudiosos del texto sagrado, siguiendo la interpretación de San Agustín, identifican esa "hora" con el acontecimiento de la Pasión. Para otros, en cambio, se refiere al primer milagro en que se revelaría el poder mesiánico del profeta de Nazaret. Hay otros, por último, que consideran que la frase es interrogativa y prolonga la pregunta anterior: "¿Qué nos va a mí y a ti? ¿no ha llegado ya mi hora?" (Jn 2, 4). Jesús da a entender a María que él ya no depende de ella, sino que debe tomar la iniciativa para realizar la obra del Padre. María, entonces, dócilmente deja de insistir ante él y, en cambio, se dirige a los sirvientes para invitarlos a cumplir sus órdenes.
En cualquier caso, su confianza en el Hijo es premiada. Jesús, al que ella ha dejado totalmente la iniciativa, hace el milagro, reconociendo la valentía y la docilidad de su madre: "Jesús les dice: "Llenad las tinajas de agua". Y las llenaron hasta el borde" (Jn 2, 7). Así, también la obediencia de los sirvientes contribuye a proporcionar vino en abundancia.


La exhortación de María: "Haced lo que él os diga", conserva un valor siempre actual para los cristianos de todos los tiempos, y está destinada a renovar su efecto maravilloso en la vida de cada uno. Invita a una confianza sin vacilaciones, sobre todo cuando no se entienden el sentido y la utilidad de lo que Cristo pide.
De la misma manera que en el relato de la cananea (cf. Mt 15, 24-26) el rechazo aparente de Jesús exalta la fe de la mujer, también las palabras del Hijo "Todavía no ha llegado mi hora", junto con la realización del primer milagro, manifiestan la grandeza de la fe de la Madre y la fuerza de su oración.
El episodio de las bodas de Caná nos estimula a ser valientes en la fe y a experimentar en nuestra vida la verdad de las palabras del Evangelio: "Pedid y se os dará" (Mt 7, 7; Lc 11, 9).

martes, 6 de octubre de 2009

Anuncian encuentro de pastoral vocacional en Venezuela


CARACAS, 04 Oct. 09 / 06:23 pm (ACI)

La Conferencia Episcopal Venezolana y la Conferencia Venezolana de Religiosos y Religiosas realizarán el Encuentro Nacional de Pastoral Vocacional, que busca proporcionar "instrumentos de reflexión y de trabajo a los animadores vocacionales", y que se llevará a cabo en Caracas del 19 al 22 de octubre.
Según informan los organizadores, el encuentro lleva como lema "Caminar hacia una Cultura Vocacional en la
Iglesia en Venezuela", y congregará a obispos, superiores generales, provinciales, rectores de seminarios, promotores vocacionales y representantes del laicado venezolano en la casa de retiro Madre Emilia de las Hermanas Pobres de Maiquetía, en Montalbán.

El encuentro busca diagnosticar y responder "a los retos del acompañamiento vocacional a través de la Pastoral Juvenil Vocacional Intercongregacional Diocesana", así como situarse como referencia para el II Encuentro Continental Latinoamericano de Pastoral Vocacional, que será en el año 2011 en Costa Rica.
Fuente: ACIprensa.com

Cardenal Urosa exhorta a no claudicar en educación religiosa en Venezuela


CARACAS, 05 Oct. 09 / 07:38 pm (ACI)

El Arzobispo de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino, señaló que el Gobierno de Venezuela estaba decidido desde hace tiempo a excluir la enseñanza religiosa de las escuelas, y por ello exhortó a los fieles a no caer en la tentación del secularismo o ceder ante la arremetida del laicismo, y ser más bien creativos para continuar brindando la educación católica a los jóvenes venezolanos.

"He aquí entonces el inmenso reto que tenemos, ante la arremetida del laicismo y del secularismo (…). Una vez se conozcan las leyes y reglamentos que excluirán la Educación religiosa –que nunca fue compulsiva ni obligatoria- del currículo y del horario escolar, tendremos que inventar, tendremos que ser creativos, para cumplir con nuestra sublime misión", expresó el Purpurado durante el seminario de la Asociación Venezolana de Escuelas Católicas (Avec).

El Arzobispo indicó que si bien la nueva Ley Orgánica de Educación (LOE), en su artículo siete no excluye la educación religiosa del currículo y del horario escolar, se trata de una ley marco que deberá ser reglamentada y es en este nivel donde tratarán de sacar el curso de religión de las aulas.

El Cardenal Urosa afirmó que ese es el propósito de dicho artículo, "ese el sentido que le dan sus más autorizados intérpretes, y lo que ya han aplicado en algunas zonas del país". Indicó que no hubo forma de que el Gobierno entendiera la finalidad de la educación religiosa y del derecho que asiste a los venezolanos a recibirla, pues "su determinación (a sacarla de las aulas) estaba tomada desde hace mucho tiempo".

El Purpurado recordó la misión de la Iglesia de evangelizar también en los colegios, por lo que llamó a "defender la identidad de la escuela católica, insistiendo en nuestro derecho de educar a los alumnos en la fe".

"Si hay una tentación en la que no podemos caer es en la tentación del secularismo, de disolver el anuncio de nuestra fe, de renunciar a cumplir la gloriosa misión de ser mensajeros del Reino de Dios, de resignarnos a no hacer nada al respecto", afirmó.

El Cardenal Urosa recordó las palabras de Cristo "no tengan miedo" y llamó a los católicos a confiar en el Señor. "Contamos con las estructuras, el personal, la experiencia. Y, sobre todo, contamos con la gracia de Dios", afirmó.

Como se recuerda, la LOE fue aprobada por la Asamblea Nacional, dominada por el Gobierno, sin haber consultado con la oposición ni con los demás sectores de la sociedad venezolana.

Varios críticos de esta nueva ley, cuyo contenido fue rechazado en el referendo de diciembre de 2007, uno de sus propósitos es sacar la formación religiosa de las aulas e ideologizar a los jóvenes en el socialismo.

Una muestra se dio a pocos días de que el Presidente Hugo Chávez promulgara la LOE, al tomar juramento a más de cien mil patrullas integradas por miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), cuyo objetivo es vigilar que se cumpla con esta ley en todas las escuelas del país.
Fuentes: ACIprensa.com

martes, 22 de septiembre de 2009

La pureza es el reflejo transparente de Dios en el alma humana, dice el Papa

Miles de fieles y peregrinos se dieron cita este mediodía en Castel Gandolfo para rezar el Ángelus dominical con el Papa Benedicto XVI, quien al introducir la oración mariana hizo un llamado a buscar la sabiduría del corazón que nos desintoxica de la escoria de la mentira y del egoísmo.

Meditando en la Epístola de Santiago, el Papa hizo notar la “descripción de la verdadera sabiduría” resaltando los siete atributos que a ésta vienen dados: “pura; y además, pacífica, benévola y conciliadora; está llena de misericordia y dispuesta a hacer el bien; es imparcial y sincera… siete cualidades que resaltan la perfección de la auténtica sabiduría y los efectos positivos que esta produce”.

“Como primera y principal cualidad, cual premisa de las otras, Santiago cita la 'pureza', es decir la santidad, el reflejo transparente de Dios en el alma humana”, continuó.

Benedicto XVI agregó que ésta “no necesita imponerse con la fuerza, porque posee el vigor invencible de la verdad y del amor, que se afirma en sí. Por ello es pacífica, benévola y conciliadora; es imparcial, no recurre a mentiras; es indulgente y generosa, se reconoce por sus frutos de bondad que suscita en abundancia”.

Más adelante, el Santo Padre exhortó a cuantos están llamados a “ser promotores de paz en las comunidades religiosas y civiles, en las relaciones sociales y políticas y en las relaciones internacionales” a buscar y tomar de la “fuente incontaminada del amor de Dios la sabiduría del corazón que nos desintoxica de la escoria de la mentira y del egoísmo”.

“En nuestros días, tal vez por ciertas dinámicas propias de las sociedades de masa, se constata una falta de respeto por la verdad y por la palabra dada, junto a una difundida tendencia a la agresividad, al odio y a la venganza”, agregó.

El Pontífice recordó que “para hacer obras de paz es necesario ser hombres de paz, poniéndose a la escuela de la sabiduría que viene del alto”, para asimilar las cualidades y producir los efectos.

“Pidamos a Dios con confianza la sabiduría del corazón, por intercesión de aquella que acogió en su vientre y generó la Sabiduría hecha carne, Jesucristo, nuestro Señor”, concluyó el Papa. A continuación rezó el Ángelus y seguidamente saludó a los presentes en diversos idiomas.

lunes, 21 de septiembre de 2009

MANIFICAT ¡VIVA MARIA, NUESTRA MADRE!

Excelentes videos dedicados a Nuestra Madre del Cielo
¡¡¡Que lo disfruten!!! Dios les Bendiga y recuerden Jesus nos ama...:>

martes, 15 de septiembre de 2009

Fe en Cristo debe plasmarse en el amor al prójimo, dice el Papa Benedicto XVI

Al presidir el rezo del Ángelus dominical en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, el Papa Benedicto XVI explicó que la fe en Cristo debe plasmarse en el amor al prójimo a través de obras concretas; pues “si uno no ama a los hermanos no es un verdadero creyente”.
El Papa inició sus palabras con dos preguntas que aparecen en el Evangelio de hoy tomado de San Marcos y de la segunda lectura de Santiago: “¿Quién es para ti Jesús de Nazaret?” y “¿Tu fe se traduce en obras o no?”.
En la respuesta a la primera, explicó el Santo Padre, el Apóstol Pedro afirma que Cristo es Dios. Él y los demás
Apóstoles, prosiguió, “a diferencia de la mayor parte de la gente creen que Jesús no es solo un gran maestro o un profeta, sino mucho más. Tienen fe: creen que en Él está presente y obra Dios”.
Benedicto XVI aseguró luego que ante el primer anuncio de la muerte de Jesús, Pedro se opone a esta “perspectiva de sufrimiento y muerte” ante lo que el Señor “le hace entender que no basta creer que Él es Dios, sino que la caridad exige seguirlo a través de su mismo camino, la de la cruz. Jesús no ha venido a enseñarnos una filosofía, sino a mostrarnos un camino, el camino que conduce a la vida”.
Este camino, dijo el Papa, “es el amor, que es la expresión de la verdadera fe. Si uno ama al prójimo con corazón puro y generoso, quiere decir que conoce verdaderamente a Dios. Si en vez de eso uno dice que tiene fe y no ama a los hermanos, no es un verdadero creyente. Dios no habita en él. Lo afirma claramente Santiago en la segunda lectura de la
Misa de este domingo: ‘Si no es seguida por las obras, (la fe) en sí misma está muerta’”.
Seguidamente el Santo Padre recordó una cita de San Juan Crisóstomo, a quien la
Iglesia recuerda hoy, cuando explica este concepto afirmando que “uno puede tener una recta fe en el Padre y el Hijo, así como en el Espíritu Santo, pero si no tiene una vida recta, su fe no servirá para su salvación”.
“Queridos amigos, mañana celebraremos la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, al día siguiente a la Virgen Dolorosa. La
Virgen María, que creyó en la Palabra del Señor, no perdió su fe en Dios cuando vio a su Hijo crucificado, ultrajado y sobre la cruz. Se quedó junto a Jesús, sufriendo y rezando, hasta el final. Y vivió el alba radiante de su Resurrección”.
Por ello, concluyó el Papa, “aprendamos de ella a testimoniar nuestra fe con una vida de humilde servicio, disponible a las personas para permanecer fieles al Evangelio de la caridad y la verdad, seguros que no es vano cuanto hagamos”.